miércoles, 22 de octubre de 2014

Optimismo

                                Optimismo



El optimismo es el valor que nos ayuda a enfrentar las dificultades con buen ánimo y perseverancia , descubriendo lo positivo que tienen las personas y las circunstancias, confiando en nuestras capacidades y posibilidades junto con la ayuda que podemos recibir.

La principal diferencia que existe entre una actitud optimista y su contraparte –el pesimismo- radica en el enfoque con que se aprecian las cosas: empeñarnos en descubrir inconvenientes y dificultades nos provoca apatía y desánimo. El optimismo supone hacer ese mismo esfuerzo para encontrar soluciones, ventajas y posibilidades; la diferencia es mínima, pero tan significativa que nos invita a cambiar de una vez por todas nuestra actitud.

Alcanzar el éxito no siempre es la consecuencia lógica del optimismo, por mucho esfuerzo, empeño y sacrificio que pongamos, algunas veces las cosas no resultan como deseábamos. El optimismo es una actitud permanente de “recomenzar”, de volver al análisis y al estudio de las situaciones para comprender mejor la naturaleza de las fallas, errores y contratiempos, sólo así estaremos en condiciones de superarnos y de lograr nuestras metas. Si las cosas no fallaran o nunca nos equivocáramos, no haría falta ser optimistas.

Normalmente la frustración se produce por un fracaso, lo cual supone un pesimismo posterior para actuar en situaciones similares. La realidad es que la mayoría de nuestro tropiezos se dan por falta de cuidado y reflexión. ¿Para qué sirve entonces la experiencia? Para aprender, rectificar y ser más previsores en lo futuro.

El optimista sabe buscar ayuda como una alternativa para mejorar o alcanzar los objetivos que se ha propuesto, es una actitud sencilla y sensata que en nada demerita el esfuerzo personal o la iniciativa. Sería muy soberbio de nuestra parte, pensar que poseemos el conocimiento y los recursos necesarios para salir triunfantes en toda circunstancia.

Cualquiera que ha sido campeón en alguna disciplina, llegó a colocarse en la cima por su esfuerzo, perseverancia y sacrificio, pero pocas veces, o mejor dicho nunca, se hace alusión a su optimismo, a esa entrega apasionada por alcanzar su fin, conservando la confianza en sí mismo y en las personas que colaboraron para su realización. El optimismo refuerza y alienta a la perseverancia

El optimista no es ingenuo ni se deja llevar por ideas prometedoras, procura pensar y considerar detenidamente todas las posibilidades antes de tomar decisiones. Si una persona desea iniciar un negocio propio sin el capital suficiente, sin conocer a fondo el ramo o con una vaga idea de la administración requerida, por muy optimista que sea seguramente fracasará en su empeño, ya que carece de las herramientas y fundamentos esenciales para lograrlo.

En otras circunstancias nos engañamos e inventamos una falsa realidad para hacernos la vida más fácil y cómoda. Basta mencionar al estudiante que se prepara poco y mal antes de sus evaluaciones, esperando obtener la calificación mínima y necesaria para “salir del paso”, sin darse cuenta que su falso optimismo lo llevará –tarde o temprano- al fracaso.

Se podría pensar que el optimismo nada tiene que ver con el resto de las personas, sin embargo, este valor nos hace tener una mejor disposición hacia los demás: cuando conocemos a alguien esperamos una actitud positiva y abierta; en el trabajo, una personalidad emprendedora; en la escuela, profesores y alumnos dedicados. Si nuestras expectativas no se cumplen, lo mejor es pensar que las personas pueden cambiar, aprender y adaptarse con nuestra ayuda. El optimista reconoce el momento adecuado para dar aliento, para motivar, para servir.

En la amistad y en la búsqueda de pareja también es necesario ser optimista. Algunas personas se encierran en sí mismos después de los fracasos y las desilusiones, como si ya no existiera alguien más en quien confiar. El optimismo supone reconocer que cada persona tiene algo bueno, con sus cualidades y aptitudes, pero también sus defectos, los cuales debemos aceptar y buscar la manera de ayudarles a superarlos.

El paso hacia una actitud optimista requiere de una disposición más entusiasta y positiva, es tanto como darle la vuelta a una moneda y ver todo con una apariencia distinta:

- Analiza las cosas a partir de los puntos buenos y positivos, seguramente con esto se solucionarán muchos de los inconvenientes. Curiosamente, no siempre funciona igual a la inversa.

- Haz el esfuerzo por dar sugerencias y soluciones, en vez de hacer críticas o pronunciar quejas.

- Procura descubrir las cualidades y capacidades de los demás, reconociendo el esfuerzo, el interés y la dedicación. Esto es lo más justo y honesto.

- Aprende a ser sencillo y pide ayuda, generalmente otras personas encuentran la solución más rápido.

- No hagas alarde de seguridad en ti mismo tomando decisiones a la ligera, considera todo antes de actuar pues las cosas no se solucionan por sí mismas. De lo contrario es imprudencia, no optimismo.

No es más optimista el que menos ha fracasado, sino quien ha sabido encontrar en la adversidad un estímulo para superarse, fortaleciendo su voluntad y empeño; en los errores y equivocaciones una experiencia positiva de aprendizaje. Todo requiere esfuerzo y el optimismo es la alegre manifestación del mismo, de esta forma, las dificultades y contrariedades dejan de ser una carga, convirtiéndonos en personas productivas y emprendedoras.
 

Depresión

                            Depresión



La depresión debido a sus múltiples maneras de manifestarse y debido a la gran multiplicidad de sus causas es un poco difícil de definir. No obstante en términos generales podríamos definir la como un “estado mental mórbido caracterizado por lasitud, desaliento y fatigabilidad acompañado con frecuencia de ansiedad más o menos acentuada. Forma mínima de la
melancolía." 
Factores que influyen en la depresión
La depresión viene dada por numerosos factores sociales determinantes en su desarrollo. Por lo tanto es necesario definir qué fenómenos sociales de las últimas décadas están determinando la aparición de la depresión en cada persona.
Nos referimos a los siguientes fenómenos sociales:
" dificultades económicas.
" alto índice de desempleo.
" inseguridad social.
" marginación.
" carencia de proyectos.
" marcado individualismo.
" ruptura de redes sociales.
" desaparición de lugares de pertenencia.
" aislamiento social.
Síntomas asociados a los factores de depresión:
Estamos ante un fenómeno social, de extensión mundial, de gran confusión e indiscriminación de la realidad.
Los pacientes que acuden habitualmente a las clínicas hablan frecuentemente a los psicólogos de miedo,
soledad, ataques de pánico etc. Estas manifestaciones encubren determinadas características que forman parte de cuadros depresivos. Estos síntomas asociados surgen en esta última década
como consecuencia de fenómenos sociales y cambios agresivos que repercuten sobre las personas.
Realmente un rápido desarrollo de la cultura trae consigo alteraciones en la conducta y los hábitos que tienden a desembocar en problemas psicológicos.
Las características de estos síntomas son las siguientes:
-Pérdida de interés o de placer por las actividades cotidianas
- Aislamiento social.
- Trastornos de humor.
- Humor disfórico, caracterizado por sentirse deprimido, desalentado, triste, sin esperanzas e irritable.
- Anorexia o pérdida de peso ( incluso sin hacer dieta).
- Aumento exagerado del apetito y de peso.
- Insomnio o hipersomnio.
- Agitación o lentificación psicomotriz.
- Pérdida de energía o fatiga.
- Disminución de las actividades vitales.
- Descenso de la actividad y del deseo sexual.
- Disminución de la capacidad de pensamiento y concentración.
- Sentimientos de ruindad, inutilidad y fracaso.
- Carencia de proyectos.
- Disminución del rendimiento en la escuela, el trabajo, etc., ocasionado por distracción, escasa
memoria y alteraciones del pensamiento.
- Valorizaciones predominantemente negativas.
- Pensamientos de muerte recurrentes, ideas suicidas, deseos de estar muertos.
- Intolerancia a ruidos y movimientos.
- Sentimiento de culpa exagerado.
- Autorreproches.
- Baja autoestima.
- Fracasos reiterados.
-Impotencia para salir de la depresión y exigencia de hacerlo.
Clasificación de la depresión:
La depresión se presenta de distintas formas, cada una con sus características propias que las diferencian del resto si bien cabe decir que hay aspectos comunes entre ellas al igual que otras enfermedades como las del corazón.
Aquí se describen las formas más comunes de la enfermedad; sin embargo, dentro de estos tipos, hay gran variedad de síntomas y grados de severidad.
Depresión Normal :
Es un condicionamiento normal de pérdida en la vida. Incluyendo tristeza, somnolencia y en algunos serios casos (como la muerte de un ser querido) desesperación, furia, insomnia, pérdida de apetito, aumento de peso, obsesión y culpa.
Distimia:
Incluye crónicas depresiones de humor, poca autoestima y algunos síntomas de una depresión mayor, se consideran ellos mismos perdedores, a menudo son callados, no es necesario una pérdida o un cambio drástico en la vida, es un estado confuso tanto para él como para las personas que le rodean. Cualquiera puede sufrir distimia sin ninguna causa específica.
Depresión Mayor:
A menudo causa una desesperación tan grande que la persona pierde interés en la vida, se vuelve incapaz de sentir placer y pierde interés en el sexo, no puede salir de la cama y dejar de comer por varios días.
Puede acompañar enfermedades serias como diabletes, cáncer, artritis, etc. Para que se considere una depresión mayor debe presentarse durante dos semanas presentando los siguientes síntomas: problemas de sueño (insomnio o somnolencia), problemas de apetito (pérdida de apetito o de peso), falta de energía (apatía, somnolencia o falta de interés), sentimiento de desesperanza y/o terrible culpa, dificultad de concentrarse o indecisión, pensamientos o intentos suicidas. El 25% de las personas que padecen este tipo de depresión intenta matarse.
desorden bipolar  (Maniaco"depresivo)
Estos pacientes presentan ciclos de depresión y manía o euforia. En ocasiones, los cambios de ánimo pueden ser dramáticos y muy rápidos pero, en general, son graduales.
La manía afecta el pensamiento, el juicio y el comportamiento social, de manera tal, que puede causar serios problemas al individuo que la padece, pudiendo tomar, por ejemplo, decisiones financieras arriesgadas y poco aconsejables.
Si bien el estado de ánimo de los seres humanos oscila permanentemente entre la felicidad, la tristeza y la irritabilidad, lo normal es que estas variaciones sean de poca magnitud, transitorias y que no interfieran con la vida diaria. Sin embargo, en casos especiales ocurren cambios notorios en el estado de ánimo que ocasionan
que una persona esté en extremo feliz y con el paso de los días, sufra de depresión. Esta condición se conoce
con el nombre de enfermedad maníaco depresiva o enfermedad bipolar (porque la persona oscila entre dos
polos opuestos: el sentimiento exagerado de bienestar, o manía, y la depresión) los cuales se repiten a ciertos
intervalos de tiempo.
Depresión Atípica:
Esta es la más inusual. Abundan los sentimientos de melancolía y somnolencia, una persona en este estado puede estar profundamente deprimido por unos días, después bien por un tiempo o ansioso e irritable. También aparece sin causa específica.
Desordenes Afectivos (SAD):
También conocidos como "Winter Blues". Es una depresión provocada por la pérdida de luz durante el invierno, aparece a finales del otoño y dura hasta principios de la primavera. Mientras más lejos del ecuador se viva aparece con mayor frecuencia. En el Hemisferio Norte
Diciembre, Enero y Febrero son los peores meses.
Depresión Pos"parto:
La madre presenta el sentimiento de pérdida después de dar a luz. Esto es provocado por un cambio hormonal, transmitiendo tristeza. Entre el 10% y el 15% empiezan
en una clínica depresiva y cerca de 4% de las madres son severamente depresivas y deben ser hospitalizadas por su bien y el de su bebé.
Existen otros tipos de depresiones que no son tan comunes conocidos como depresiones leves o
pasajeras:
DEPRESIÓN ENDÓGENA
DEPRESIÓN REACTIVA
ESTADOS DEPRESIVOS CON COMPROMISO ORGÁNICO
DETERMINADAS POR OTRAS PSICOPATOLOGÍAS
POR EFECTOS MEDICAMENTOSOS
SÍNDROMES DE ABSTINENCIA DE LAS ADICCIONES
Tratamiento de la depresión
La manera de tratamiento de la depresión se puede enfocar desde distintos puntos de vista: las terapias con medicamentos y sin medicamentos. Las dos se complementan durante el desarrollo de tratamiento y prevención de recaída, hasta el punto de poder afirmar que una no tiene sentido sin la otra. Veamos estos tipos de tratamiento.

domingo, 12 de octubre de 2014

La amistad

                                                                   La amistad





Concepto: es un vínculo amistoso entre dos o más personas; características, actitudes y sentimientos personales en común, que unen a la persona en un afecto  muy allegado. 

La amistad engloba muchas características y conceptos a lo largo del tiempo, en la actualidad se ha visto afectada por los cambios en la sociedad,  actitudes, formas de comportamiento, apariencias, conceptos erróneos, etc. Entre otros rasgos que han llevado a la idea de que la amistad es solo temporal, por interés o conveniencia y en otros casos que lleguen a pensar que no existe una amistad verdadera.


En el presente el ser humano se enfoca más en el interés egoísta, conveniencia, entre otras ideas equivocadas, que dan un giro radicalmente distinto al que buscamos. En si la amistad no depende de la edad, ni los rasgos físicos o de raza, la amistad conlleva a una sana convivencia entre personas para podernos sentirnos bien emocionalmente, ya que como seres humanos necesitamos de amigos a lo largo de nuestra vida. La pregunta sería ¿Qué características me podrían ayudar para tener una mejor amistad? ¿Existe una amistad verdadera? 

A continuación analizaremos algunos puntos de interés personal, que nos ayudaran a reflexionar como persona, a tener una idea más concreta y realista, sobre el criterio de la amistad.

  Mostrar interés activo entre otros.

Tener en cuenta que para hacer amigos, tenemos que ser amigos primero.
El interés abarca en un sentido, a tomar una importancia racional a cierta persona, un ejemplo de ello sería; el hecho de aprendernos su nombre, las personas se impresionan  cuando ven que uno se interesa suficientemente en ellas. El hecho de ir a comer juntos o hacer un trabajo contribuyen a un afecto amistoso, esto hace establecer una confianza entre ambos. Lo que atrae a las personas es el interés sincero que uno muestra en ellas.

Saber escuchar

 Nos agrada ver cuando alguien nos presta atención, en lo que decimos o expresamos al momento de hablar, el ser buen oyente nos da un lado positivo a cada persona. En general  el saber escuchar nos hace ser llamativos a la vista de otros.

Lealtad

La lealtad conlleva al punto de ser fiel con otra persona, el poder contar con un amigo en cualquier momento, en confiarle sentimientos o experiencias entre otras cosas.
Sin embargo las malas compañías no les importan el actuar con hipocresía, ablando mal de cierta persona o contar cosas he involucrarlo en chismes para verlo perjudicado.
Respetar tanto física como emocionalmente y no abusar del otro es algo que no deberíamos hacer.
Sin embargo el que es buen amigo actuara con prudencia y con discernimiento.

Comparte tus sentimientos

El ser humano por naturaleza nos agrada ver cuándo alguien nos muestra un cariño amistoso incondicionalmente, un ejemplo: el hecho de decirle a un amigo que nos agrada a verlo conocido y nos es de aliento su compañía lo motivamos a ser mejor persona en varios aspectos y le damos la certeza de que lo valoramos.

No esperar perfección de otros

Aun cuando lleguemos a ganar la amistad de alguien, no esperemos a que la persona llegue a ser perfecta, por naturaleza nadie lo es, como seres humanos cometemos errores y nos equivocamos repetitivas veces  a lo largo de nuestra vida. Sin embargo la amistad requiere de tiempo, sentimientos, sinceridad, empatía entre otras características.

Conclusión

A lo largo de nuestra vida conoceremos a una cantidad de personas, con ideas, sentimientos y actitudes diferentes. Sin embargo reflexionemos sobre lo que somos en realidad y como nos queremos dar a conocer hacia los demás. Las amistades se identifican por muchos aspectos, conlleva más que el solo decir “eres mi amigo” el secreto está en demostrarlo, para eso se necesita tiempo y dedicación. Crezcamos  con ideas sanas y constructivas; Te invito a que seamos mejores como personas en varios aspectos en cada día  y llegar a ser  un buen amigo.